Durante los últimos años el sector empresarial se ha visto modificado sustancialmente. Ante la globalización de las Telecomunicaciones se han convertido en una herramienta fundamental para el éxito. El poder de proporcionar comunicación continua e información oportuna tanto a empleados como a clientes externos exige redes que permitan prestar servicios de alta calidad y altamente confiables con la menor inversión para cumplir con las exigencias de eficiencia y desempeño de los grandes corporativos.